MELANCOLIA
Sharito Mar Copyright ©


Tengo el amor entre los dedos - pensaba al tomar la pluma, está había descansado largas horas, por alguna razón mis pensamientos estaban atrapando sensaciones ajenas, historias que pasan de largo y otras que se cuelgan en los ventanales, que empañados de nostalgia, intentan detener los gemidos del mundo allá afuera.

Ví como la tarde llegaba de nuevo, vestida de celajes, perdiendo su luz entre las montañas, mientras el trinar de los pájaros lloraba una despedida incierta, plegaban sus alas, aquel cedro cobraba vida en el agitado deseo de sueños, la noche atisbando sin prisa entre los pliegues de silentes cortinas, mientras una sonrisa extraviada adornaba mi cara.

Encontré una rosa en el borde de aquella ventana, lloraba soledad entre pétalos marchitos, el verano la olvidaba, desprendía sus espinas, cansada de tanta inutil batalla, su belleza el tiempo le robaba.

Octubre colgó sus alas entre abedules y nogales, como un chiquillo jugaba levantando de las muchachas sus faldas, recuerdos de antaño cuando mozuela mis pies descalzaba, corriendo por las praderas, envolviéndome en flores imaginarias.

Noviembre ha despertado aquella silente melancolía, buscando en los recuerdos aquella pequeña que con la luna sonreía, la inocencia dormida entre fantasías, un espejo me recuerda que hay una mujer con días acumulados, con el amor marcado entre los dedos, aquellos que tantas veces historias de amor contaron.

Sharito Mar