MIEDO
Autor: Vilma Márquez©

telefono

Suena el teléfono, el sonido rompe la calma que en ese instante se apoderaba de mi imaginación, escapaba de la monotonía del día, terminadas las faenas, queriendo escribir alguna de esas inspiraciones que me atacan en el sopor de la tarde.

Suena y no quiero responder, es romper aquel encantamiento que me ataca durante esos breves instantes donde me extravío en los paisajes de mi memoria, inventando historias, atrapando recuerdos.

Su insistencia es tal que con cierta pereza alargo la mano, número desconocido se lee en la pantalla, pero nada, respondo, al otro lado un silencio, nadie responde, percibo a lo lejos la respiración de alguien. -!Diga! , repito, otro breve silencio, estoy a punto de colgar la llamada, cuando escucho una voz no reconocida, pregunta mi nombre, le respondo con otra pregunta ¿quién llama?, no importa me dicen.

Escucho atónita, cuelgo el aparato, se rompió el trance que tenía mientras preparaba un dulce verso de amor, que va, aquella voz da vueltas en mi cabeza, me pregunto ¿quién será?, no dió su nombre pero si mostro aquella frialdad, persona desprovista de toda lógica, impulsos que pienso ahora detenidamente le han manejado para llamar a mi celular.

Cuanta inseguridad en las personas, cuanto dolor descargado en otros, someter a base del miedo, imponerse antes de analizar, simple error, equivocación que sale cara para aquellos que como yo, vemos el mundo sin ese cristal empañado, sin dobleces, sin mentiras.

En casa hay silencio, a esa hora de la tarde es así, tranquilidad absoluta, pero aquella llamada rompió ese encanto por un instante.

Salgo a la calle, sobresaltada, veo para ambos lados, un tipo se acerca, me asusta, él sigue de largo, había olvidado que trabaja en la casa vecina, pero claro, aquella voz en el teléfono es eso, una sombra que ha quedado detrás de mí, sin rostro, sin imagen, solamente una voz amarga, distante, cortante.

Miedo, si, a esos seres que con amargura transitan en nuestros destinos, vestidos de egoísmo, apoderados de rencores, una historia que no me pertenece.

Suena el teléfono, no lo dejo sonar, respondo, sin miedo,me digo que debo enfrentar a ese ser desconocido, cruel y cobarde.

un -Hola mi amor- me sorprende y se disipan aquellos temores, la voz que me acaricia, la voz que me protege, la voz que me hace sentir tranquila.

Autoría
Texto Vilma Márquez
Fotografía tomada de fuente externa.